Recorriendo por este tan complicado camino que nos da la existencia, a veces se nos presenta como un precipicio sin poder seguir, pero al mirar hacia el costado están junto a nosotros esos seres que nos dan amor y felicidad y que nos hacen crecer junto a ellos...y entonces encontramos ese sendero que se presenta como un paraíso acicalado con bellas flores y tiernas palabras que nos hacen sentir vivos, y amados.
Elegir el camino adecuado es difícil pero no imposible., eso nos da la experiencia, a veces lloramos de emoción y otras de tristeza, pero observando hacia adelante están nuestros seres queridos nuestros hijos, nuestros amigos... los de siempre los que nos acompañaron en nuestra juventud y cuando apenas estamos envejeciendo, o aquellos que quedaron en el camino pero nunca se olvidaron, que por esas circunstancias que ignoramos… se van, pero vuelven para otra vez darnos alegrías.
Y ahí un día apareciste vos, trayendo al hoy esos días felices, que nos dio la juventud y que ahora aparecen mágicamente.
Te vi y palpité tu presencia eras vos, para acompañarme en ese camino que nos falta transitar, compartiendo sonrisas emociones y viendo como aunque ausentes en ese lapso inexplicable, aparecieron nuestros hijos nuestros nietos para conocerlos y compartir lo soles de nuestra vida….
¡QUE COSA NOS DA LA VIDA…NO?
Siempre estuviste en algún rincón, invisible, y ahora amiga te tengo como hace tiempo y me haces sonreír mirar hacia adelante donde están mis amados hijos y nietos, y mis queridos amigos que me acompañaran hasta la última etapa.
A VECES….
A veces quiero decirte en silencio, te amo…porque el silencio guarda las palabras que el corazón siente…
A veces te quiero como ese amante oculto, que invisible roza mi cuerpo y me sacude como ave en vuelo, y se desvanece con tu mirar cuando me observas o cuando a solas escucho el resonar de tu voz que me estremece.
A veces te espero en mi cuarto y me miro en el espejo como adolecente y te percibo aparecer, entonces me siento más bella, y más lozana y te espero en mi morada como en aquellos tiempos, soñando con volver a tenerte nuevamente mío…
A veces te siento resbalar por mi cuerpo, cuando te imagino en esas noches de insomnio, al escuchar melodías que me recuerdan tu sosiego, descubro apenas tu palpitar a los lejos por mi ventanal abierto, y se enciende el calor de tus manos por mi ardiente piel y te siento vehemente, fogoso, apasionado, como inevitable amante que a escondidas me seduce y me enloquece con el perfume de su piel, y me creo entonces amada y seducida.
A veces te imagino volar de mi mano con los vientos del pasado y desaparece el encanto, cuando la realidad me abruma, es entonces que yo seré tu evocación, y tu serás para mi solo aquel recuerdo, que el tiempo dejó… solo la huella de ser aquel, mi amor eterno, aunque invisible a las miradas ajenas, y yo seré tal vez tu gran evocación escondida…
A veces te pienso como pasión de juventud…a veces te quiero como un gran amigo…pero a veces solo a veces te siento como la apasionada ilusión de la madurez de estos días…no se porque te amo ni se como te quiero…
Mónica Martínez

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